|
"Trata
a otros cómo quisieras que te trataran a ti"
La
Regla de Oro a probado su excelencia como guía moral desde la
antigüedad. Los pensadores griegos y judíos, Confucio, Jesús
y otros maestros de ética, enseñaron esta regla, la cual es
llamada "de Oro" para indicar su relevancia como regla
fundamental de vida. ¿Qué mejor enseñanza podemos utilizar en
nuestro día a día en la crianza? Una variación de
la Regla
de Oro para los padres sería "Trata a tus hijos como tú
quisieras ser tratado si estuvieras en su lugar".
Puede
ser esclarecedor aplicar esta "Regla de Oro de la Crianza"
a los métodos comunes de disciplina, considerando que los
esposos están en "el mismo lugar" que los niños a
los que se les aplica la disciplina.
1.
Castigos Físicos
La esposa derrama el café
accidentalmente en el saco nuevo de su esposo. Él le pega.
¿La esposa será más cuidadosa con
las pertenencias del esposo en el futuro? ¿O hará que lo
arresten por violencia intrafamiliar?
2.
Tiempo fuera
El esposo comienza a discutir con un
amigo que está de visita. La esposa le dice "¡No es
amable que discutas con tu amigo! ¡No lo permitiré! ¡Vete a
sentar en tu cama una media hora!"
¿El esposo se volverá menos
discutidor? ¿Lo embarazoso de la situación hará que se
corrija? ¿Se sentirá con ganas de pedirle disculpas a su
amigo?
3.
Consecuencias
La esposa está manejando, olvidó
llenar el tanque y se queda sin gasolina. Ella llama a su esposo
y le pide que le traiga gasolina. Él se rehúsa, explicando que
tiene que aprender de las "consecuencias naturales"
para que sea más responsable.
¿La esposa se acordará de llenar el
tanque cuando esté casi vacío la próxima vez? ¿O estará
demasiado preocupada imaginando el divorcio como para pensar en
cosas menos importantes como el mantenimiento del carro?
4.
Conteo
La esposa le recuerda al esposo, quien
está leyendo el periódico después de cenar, que es su turno
de lavar los trastes. El murmura "Mm hmm" y sigue
leyendo. La esposa dice firmemente "¡Tienes que lavar los
trastes ahora! 10-9-8-7..."
¿El esposo sentirá ganas de cooperar
con su esposa? ¿O pensará que se ha casado con una lunática?
¿Y se sentirá poco amado?
Todos
estos métodos disciplinarios parecen ridículos cuando los
vemos de esta manera. Pero la razón es que nuestra sociedad
decidió en algún momento que los niños y los adultos
responden a diferentes principios de conducta. Este ha sido un
error muy dañino. La verdad es que los niños, como los adultos,
sienten más ganas de cooperar cuando se les trata con
amabilidad, respeto, entendimiento y dignidad. El único método
que tiene sentido en las relaciones humanas, ya sea con un niño
o con un adulto – es el amor incondicional.
En
nuestra sociedad, nos hemos hecho la pregunta equivocada. Hemos
preguntado "¿Cuales reglas funcionan con los niños y
cuales con los adultos?" La realidad es felizmente más
sencilla: Todos los humanos se portan como se les trata. La edad
no hace la diferencia.
Los
padres que quieren ayudar a sus niños a crecer como adultos
amorosos y responsables, no pueden hacer otra cosa mejor que
recordar
la Regla
de Oro: "Trata a tus hijos como tú quisieras ser tratado
si estuvieras en su lugar." Es simple, sencillo y efectivo.
Y no necesitamos estar buscando a qué edades aplica esta regla.
Es lo mismo para todos.
|