| 1. Prevenir la conducta no deseada
cumpliendo las necesidades de los niños cuando sean
expresadas. Con sus necesidades satisfechas, el niño está
libre de moverse a la siguiente etapa de aprendizaje.
2. Proveer
un ambiente seguro y adecuado para los niños. No tiene caso
tener cosas preciadas al alcance de un bebé o niño pequeño,
cuando simplemente se pueden poner fuera de su alcance hasta
que el niño esté lo suficientemente mayor para manejarlas
cuidadosamente.
3. Aplicar
la Regla
de Oro. Piensa cómo te gustaría ser tratado si estuvieras en
las mismas circunstancias de tu niño. La naturaleza humana es
la naturaleza humana, no importa la edad.
4. Muestra
empatía por los sentimientos del niño, aún si la conducta
del niño parece ilógica, los sentimientos y necesidades
subyacentes son reales para él. Declaraciones como "te
ves muy triste" es una buena forma de mostrar que estás
del lado del niño.
5. Valida
los sentimientos del niño para que él sepa que tu entiendes
y que te importa, y que nunca será rechazado por tener ningún
sentimiento en particular. Por ejemplo, "Eso me asustaba
a mi también cuando yo era niño".
6. Cumple
la necesidad subyacente que lleva a la conducta. Si castigamos
la conducta externa, la necesidad no satisfecha continuará
surgiendo en otras maneras hasta que esté finalmente
cumplida. Preguntas como "¿Estas enojado porque hoy he
estado mucho tiempo en el teléfono? ¿Te gustaría que fuéramos
a caminar juntos?" pueden ayudar al niño a sentirse
amado y entendido.
7. Cuando
sea posible, encuentra una solución "ganar-ganar"
en la que se cumplan las necesidades de todos. Para aprender
herramientas de resolución de conflictos, considera tomar un
curso de Comunicación no Violenta.
8. Asegúrale
a tu hijo que es amado y apreciado. Las llamadas
"malas" conductas frecuentemente son intentos de
expresar su necesidad de amor y atención, en la mejor forma
que ellos lo pueden manejar en el momento. Si él pudiera
expresar su necesidad en una forma más madura, lo haría.
9. Distraerlo
de la situación que se ha vuelto demasiado estresante para
resolver en el momento: "Tomemos un descanso. Que otra
cosa te gustaría hacer".
10. Asegúrate
de que tú y tu niño han consumido alimentos nutritivos
durante el día para que los niveles de glucosa se mantengan
altos. Bocadillos pequeños y frecuentes es lo mejor.
11. ¡Respira!
Cuando estamos estresados, necesitamos más oxigeno, pero
tendemos a hacer respiraciones cortas. Aún unas cuantas
respiraciones profundas nos pueden ayudar a calmarnos y pensar
más claramente. |
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12. Nosotros
no esperamos que un carro funcione a menos que tenga gasolina,
no debemos esperar que un niño funcione lo mejor que el puede
si su "tanque emocional" se está agotando. Dale las
tres cosas que llenan el tanque emocional de los niños:
contacto ocular, contacto gentil y atención individual.
13. El
té de manzanilla es muy relajante para niños y adultos. Si
la Mamá
que amamanta lo toma una hora antes de ir a dormir, puede
ayudar a calmar al bebé. A los niños grandes les puede
gustar el té de manzanilla helado o las paletas.
14. Toma
un tiempo fuera – con tu niño. Un cambio de
escenario – aún si es sólo un poco de tiempo afuera, puede
hacer la diferencia para ambos, padres y niños.
15. Toma
una Tarjeta de Crianza para que te dé inspiración y aliento
o crea tus propias tarjetas recordatorias.
16. Ofrece
un masaje. Un masaje a la hora de dormir puede ayudar al niño
a dormir más profundamente, lo que le ayuda a recuperarse y a
tener energía para el siguiente día.
17. Dale
elecciones. Los niños necesitan sentir que tienen voz.
Ofrecer elecciones, aún si a ti no te parecen importantes
("¿Cual tasa quieres, la azul o la roja?") les
ayudará a los niños a sentir que pueden decidir sobre su
vida, especialmente si ha tenido que lidiar con cambios
recientes.
18. Intenta
susurrar. Cuando la tensión es alta, susurrar puede ayudar al
niño a poner atención y también ayuda a calmar al padre.
19. Dale
tiempo al niño. Frases como "Dime cuando estés listo
para compartir tu juguete/ subirte al asiento de seguridad/
ponerte tu abrigo" darán al niño la sensación de
autonomía y harán que sea más fácil para ellos cooperar.
20. Date
tiempo. Cuenta hasta 10 (en silencio). Algunas veces
necesitamos un poco de tiempo para pensar las cosas más
claramente y verlas más objetivamente.
21. Recuerda
que los niños crean imágenes de nuestras palabras: "ve
más despacio" es más efectivo que "no
corras". La primera frase crea una imagen de ir más
despacio, mientras que la segunda crea una imagen de alguien
corriendo (la palabra "no" es demasiado abstracta
como para superar la más concreta y convincente imagen de
correr). Igualmente, una petición específica es más
efectiva que una general: "Por favor deja el vaso"
en lugar de "Sé cuidadoso".
22. Pregúntate
a ti mismo "¿Cuando me acuerde de esto me reiré?"
Si es el caso ¿Por qué no reírse ahora? Crea un recuerdo
que te gustaría tener cuando te acuerdes de ese día. |