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1
El niño es siempre inocente.
2
Todo niño tiene necesidades ineludibles, entre otras de seguridad,
afecto, protección, contacto, sinceridad, calor y ternura.
3
Estas necesidades, raramente satisfechas, son mas bien a menudo
explotadas por los adultos
para sus propios fines (traumatismo del abuso perpetuado sobre el
niño).
4
El abuso que sufre el niño tiene consecuencias durante toda su
vida.
5
La sociedad está del lado del adulto y acusa al niño de lo que
se le ha hecho.
6
La realidad del sacrificio del niño se niega siempre.
7
Seguimos ignorando pues la consecuencias de ese sacrificio.
8
Al niño, abandonado en su soledad por la sociedad, no le queda
mas remedio que el de reprimir el traumatismo e idealizar a
quienes se lo infligieron.
9
La represión engendra neurosis, psicosis, trastornos psicosomáticos
y crimenes.
10
En la neurosis reprimimos y negamos las verdaderas recesidades y
en su lugar vivimos con sentimientos
de culpabilidad.
11
En la psicosis, el abuso se transforma en delirio, desvarío.
12
En el trastorno psicosomático, se vive el dolor de los malos
tratos, pero el verdadero origen de ese dolor queda oculto.
13
La confusión, la seducción y los malos tratos sufridos
encuentran constantemente desahogo en el crimen.
14
Una terapia solo tiene éxito si no se niega la verdad sobre la
infancia del paciente.
15
La doctrina psicoanalista de la "sexualidad infantil" se
apoya en la ceguera de la sociedad y
legitima el abuso sexual sobre el niño. La sociedad acusa al niño
y dispensa al adulto.
16
Los fantasmas ayudan a sobrevivir, sirven para expresar la
insoportable realidad de la infancia
y a la vez a ocultarla o hacerla parecer inofensiva. Un
acontecimiento o un traumatismo fantasmal, aparentemente "inventado",
oculta siempre un traumatismo real.
17
En la literatura, en el arte así como en los cuentos y en sueños
se expresan a menudo bajo forma simbólica, la experiencias
reprimidas de nuestra niñez.
18
Teniendo en cuenta nuestra ignorancia crónica de la situación
real del niño, estos testimonios simbólicos de sus tormentos no
son sólo tolerados, sino incluso muy apreciados por nuestra
civilización. Si comprendiésemos el trasfondo oculto de esas
obras de arte, la
sociedad las rechazaría.
19
Las consecuencias de un crimen, cometido realmente, no desaparecen
por el simple hecho de
que tanto el criminal como la víctima estén ciegos y perturbados.
20
Se pueden evitar nuevos crímenes si las víctimas empiezan a ver
claramente la realidad, la compulsión de repetición podrá así
desaparecer o al menos atenuarse.
21
En la medida en que nos permitamos descubrir irrefutablemente y
sin ambigüedad la fuente de información oculta en la vida del niño,
los relatos de las víctimas pueden ayudar a la sociedad
en general y a la ciencia en particular, a aumentar el nivel de
conciencia.
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